¿Donde esta el amor?

Confundidos entre el ardor causado por las bombas lacrimógenas en los ojos, los rumores y la desinformación en los medios audiovisuales, avanzamos vacilando entre radicalismo y asombro, en medio de un sin sentido sórdido, descomunal. Es una especie de fiesta loca que siempre termina en pelea, en desacuerdo, donde el bochinche es el principe y el abuso el rey. Las calles, los árboles y las casas y edificios, nos observan impresionados y tristes, al vernos tan perdidos y sin rumbo preciso, pero sobre todo actuando con tanto desapego, como si la razón de vida de cada quien es lo más importante. Todo es efímero, los sucesos son tantos y llegan tan rápido uno tras otro, que parecen records facilísimos de batir cuando una nueva tragedia, cadena o episodio nacional aparece dando gritos en el horizonte.

Entonces decidimos dejar de un lado el honor, el respeto, la bondad y la solidaridad para darle paso a la barbarie que con torpeza entendemos y que con muy mala comprensión apoyamos, porque por supuesto ” Mi idea es la que vale, yo como venezolano yo soy el más recio, el mas llanero, el más cerrero, el que se las sabe todas más una y sino se las inventa”.

Desde hace un buen tiempo, cantamos el himno nacional para expresar y darle sentido a la lucha por los ideales, no porque ganamos una competencia y nos sentimos orgullosos de ser mejores y de haber logrado la superación siendo mejores. Destrozamos de todas las formas posibles nuestro país de origen. Comentamos la terrible situación que se vive, la inseguridad campante, la escasez, el desempleo y lo violenta que se ha puesto la gente, es decir, nosotros mismos si a ver vamos.

Pareciera que no hay norte y cuando aparece una luz de conciencia, de inmediato le sale al paso alguien que se aprovecha, que desconoce las reglas, que desconfía y siembra el odio. Y yo me pregunto: ¿Dónde esta el amor ? ¿Dónde dejamos de ser Venezolanos para convertirnos en estos peleones sin rumbo? ¿ A dónde se fue la confianza en el otro ? ¿Cuando vamos a entender que el destino del país es más grande que cualquiera de nosotros? ¿Es que acaso comprendemos que nuestros hijos y sus hijos, recogerán los frutos de “esto” que les estamos sembrando ? ¿Cuando dejaremos de ser azules, rojos, gobierno y oposición para ser Venezolanos ? ¿Cuando vamos a comenzar a amar nuestras cosas ? ¿Cuando dejaremos la pantalla y la belleza, para ser más sinceros, humildes y verdaderos ?

Quiero reconstruir mi país pero para eso tengo que comenzar por mi, dejando mis intereses personales de lado y así ser grande, por mis sobrinos, por sus hijos y por el futuro brillante de mi país de origen, Venezuela.

El amor esta en mi y en ti, seamos más que lo que somos hoy, porque no es suficiente lo que somos en este momento. Tenemos que ser mejores, crecer, madurar y aprender para engrandecer y honrar nuestro país, nuestros ancestros, quienes lucharon para darnos esta tierra que hoy tenemos y que sin descanso maltratamos.

Recuperemos el amor.

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El cambio esta aquí

Martes en la noche, 30 minutos de diferencia horaria nos hacen dudar de la hora exacta del partido de futbol más importante de la selección nacional venezolana de futbol “La Vinotinto”, en su historia en este deporte. Viviendo en Canadá, el privilegio del control remoto del televisor para ver el partido de tu equipo en una eliminatoria sudamericana es prácticamente nulo, así que toca ingeniárselas para encontrar uno o dos enlaces estables que vía Internet, nos permitirán ver el partido narrado por cualquier especialista latino de cualquier nacionalidad, lo cual, importa poco, ya que lo fundamental es estar presente, ver a tu selección, sufrir con ella y con millones de compatriotas que frente al televisor o desde las gradas del estadio Cachamay en esta oportunidad, dejamos el corazón y el alma en cada juego, cada gol, cada jugada, reviviendo el nacionalismo, ese que tanto buscamos fuera, en otros, pero que sin lugar a dudas llevamos muy dentro de nuestro corazón.

Ayer frente al televisor conectado al laptop a su vez conectado a la señal de internet, logramos vivir una experiencia única. Vimos como un pueblo lleno de esperanzas por algo más grande, por el respeto y el orgullo que se alcanza al ser un seleccionado con un cupo en el mundial de futbol, gritaba con pasión su himno nacional. El “Gloria al bravo pueblo”, entonado por todo un estadio repleto de miles de venezolanos unidos en un sólo canto de orgullo nacional y corazón, se transformo en el mensaje que enviamos al mundo del deporte para decirles a viva voz: “Aquí estamos parados y erguidos, con nuestra pasión, dispuestos a entregar el alma por ese preciado cupo en el mundial del año 2014”.

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Lamentablemente no se alcanzaron los objetivos, no logramos el ansiado triunfo en el terreno de juego, pero para mí algo cambio entre nosotros los venezolanos. Ayer fuimos testigos que el trabajo requiere más trabajo. Que no es suficiente querer que las cosas cambien, sino que a pesar de que trabajemos duro por algo, algunas veces se pierde, pero que hay que seguir, y la selección nacional de futbol de Venezuela tiene más de 10 años dándonos una lección que pocos hemos comprendido y que muchos, todos los que creemos en Venezuela y en un país mejor, rápidamente necesitamos aprender. Esos guerreros del engramado, han luchado para ganarse el respeto del resto de las selecciones latinoamericanas, y yo no sé ustedes, pero ayer vi por primera vez a una selección mundialista como la uruguaya, haciendo tiempo, defendiéndose como podía, haciéndole muchas faltas a nuestro seleccionado, muestras de respeto y de que ya estamos de tú a tú.

Ellos nos seguirán demostrando que hay que seguir trabajando, que hay que seguir luchando para alcanzar lo que queremos y que las grandes victorias se logran con muchísimo esfuerzo, con enorme trabajo, con muchas ganas sí, pero también perdiendo y aprendiendo de nuestros errores para ser mejores.

Soy un positivista y creo en el cambio del hombre como la vía de construcción de mejores sociedades. Creo en que este sufrimiento es necesario y que es parte de la trasformación de nuestro pueblo, de nosotros como gentilicio. Creo que el cambio llegó hace rato venezolanos, ahora nos toca aceptarlo y trabajar durísimo para consolidar la transformación en resultados.

La Vinotinto

La Vinotinto

Bravo mi Vinotinto, gracias por mostrarnos el camino del trabajo y del cambio.

 

Escribir me hace tripear !!

He estado leyendo muchísimo durante los últimos meses, mayormente literatura latinoamericana, pero sobre todo historia de Venezuela en formato novelado porque me apasiona y me permite comprender ciertas cosas de mi gentilicio, de lo mío pues. Otro género que me ha atrapado recientemente es el periodismo de investigación, algunos títulos como el “Grito Ignorado” y “Sangre en el Diván” de Ibéyise Pacheco, “Cuatro Crímenes Cuatro Poderes” de Fermín Mármol León son mis favoritos a pesar de lo duro de su contenido y el dramático mensaje que portan consigo. 

Es sabroso leer pero que bueno es escribir, este escape mental que fluye a través del teclado de mi computadora es un alivio maravilloso, es como sentarse a hablar sin parar con alguien que te escucha y comparte tus mismos intereses, bueno para mi es así. 

Creo que es una sensación muy particular que de seguro muchos de ustedes podrán comprender si alguna vez han experimentado algo parecido.

En mi caso pasa así:

Lees algo interesante que te toca el alma de alguna forma, bien sea un artículo de prensa, un editorial, o algún fragmento del libro de turno. De repente… paooooo!!! el cerebro comienza a armar y a poner juntas y con mucho sentido, un montón de palabras que se van transformando en escrito, de frases pasamos a párrafos y luego a páginas. Una fuerza incontenible empuja desde adentro con enormes ganas de salir, de ver la luz, de ser escritas.

Extraño y quizás absurdo inclusive en muchos casos para mí mismo, pero les tengo que decir que escribir me hace tripear y ¡cómo!

Hasta el próximo derrame de palabras.

Chuzzete

Constancia

Algo que me ha dado excelentes resultados en mi corta vida es ser constante. Desde pequeño escuchaba repetir hasta el cansancio a mi mamá estas palabras: “hijo en la vida hay que ser constante con las cosas” y aunque para la época no realizaba las razones detrás de esas poderosas palabras, hoy puedo confirmar que mamá una más vez tenía razón. Ser constante, es que me vienen tantas cosas a la mente cuando escribo al respecto, por ejemplo mi hermano el Cabezón luego de su regreso de su pasantía de un año en el extranjero, repetía y peleaba conmigo por eso de ser constante, de mantenerse fiel a lo que dices y haces, de continuar luchando, preparándote poco a poco, haciendo algo todos los días por eso que tanto deseas alcanzar, por esas cosas pequeñas o grandes que te hacen levantar de la cama y sonreír, eso que te mueve y te apasiona.

Hoy es un día especial en el que hay que celebrar la constancia, que
desde mi punto de vista, siempre resulta en un logró, hitos que marcan un
inicio o un final, el 09 de Enero de 2013 representará para mi Chami y por
supuesto para mí (su compañero de vida) la continuación de lo que desde 2008 ha
sido su lucha, un esfuerzo sostenido, permanente, infinitas decisiones cruciales,
cambios trascendentales, desafíos y retos. Es hoy que con orgullo, mi Chami ha
liberado para el disfrute de todos nosotros su nuevo sitio web http://www.luisagonzalezp.com, donde resume con mucha clase, estilo y la gracia que la caracteriza, la  forma en la que a través de su lente, sus ojos ven el mundo para plasmarlo en  hermosísimas imágenes, que más que simples fotos, son historias contadas con la  dulzura, la calidad y la precisión que identifica a esta fotógrafa comercial, oftalmóloga, esposa y mujer, quien con su trabajo fotográfico deja en trazos esos momentos especiales, dignos de ser recordados.

Luisa González P web site

Luisa González P web site

Por supuesto que mi opinión tiene un sesgo, pero estoy seguro que luego de visitar su sitio web, seguramente compartirán la opinión de este servidor.

Gracias a todos los que repiten las frases de mi madre, porque gracias a ellos, tenemos en el mundo, los inventos e iniciativas más increíbles.

Muchas gracias por acompañarnos en esta aventura.

Viaje al futuro

Un día de julio, estando de visita en nuestra hermosa ciudad natal Caracas, un queridísimo amigo “Jose Ramon Diaz”, nos extendio una invitacion a ciegas, así sin mas detalles. Era sábado por la tarde, sólo mencionó que iríamos a ver un concierto de una de las orquestas del Sistema Nacional de Orquestas Juveniles de Venezuela y dijo el nombre del lugar, y también que quedaba frente a la casa del artista “Amador Bendayán”, es decir, en el propio centro de la ciudad.

Chami y este servidor ni lo pensamos un segundo, ya que las referencias y gustos de nuestro querido amigo para la música sinfónica, siempre son de lo mejor.

Así que, tipo 4 de la tarde, recibimos la llamada de Mina y José Ramón, quienes nos pasaron buscando en la casa del Marqués, hogar de mi querida madre. De allí hasta el sitio fueron sólo minutos, quizás segundos, no lo sé, así vuela el tiempo cuando estás bien acompañado. Hablamos de todo un poco, la situación nacional, compartimos detalles de nuestras vidas, las de ellos en Venezuela y las de nosotros en el extranjero, en fin, nos pusimos al día como quien dice.

Llegamos al sitio, José Ramón consiguió puesto para estacionar su carro, justo al lado de la casa del artista, en un pequeño galpón dedicado para estos fines dada la escasez de puestos de estacionamiento en la zona. Acto seguido, buscar las entradas de nuestro concierto.

Un edificio de nombre “Centro de acción social por la música“, sede del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, guardaba entre sus visitantes muchos jóvenes, quienes transitaban con sus instrumentos, sin mayores preocupaciones que las del músico que va con retardo a su ensayo, o las del que necesita mayor práctica para su próximo concierto. En la puerta principal un vigilante, quien amablemente nos recibió dándonos acceso al lugar y preguntando si veníamos a la función prevista para esa tarde. Ya dentro del lugar, podías sentir que algo estaba pasando, ya no estabas en la ciudad agitada, en su paranoia, habíamos viajado al futuro luego de atravesar la puerta del edificio. En la entrada, unos guías que de forma voluntaria, daban instrucciones sobre que hacer y que no para disfrutar de los servicios ofrecidos en las instalaciones, de un lado una fila mediana, donde un grupo de gente se aprestaba a recoger los billetes del próximo concierto de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Venezuela, quien gratuitamente nos deleitaría con sus notas musicales un ratico después. En los muros, pantallas planas despliegan videos de los tantos, miles de conciertos exitosos donde el “sistema” ha elevado el nombre de nuestro bello país hasta el cielo y mas allá.

Todos los presentes participaríamos sin saberlo en un concierto estelar, pero lo que nunca imaginamos fue encontrarnos en pleno centro del olvido caraqueño, sentados en aquel  lugar, magno e impresionante, irreal, bien acomodados en hermosas butacas coloreadas con diseños del único y maravilloso Carlos Cruz Diez, y al mismo tiempo escuchando las melódicas notas interpretadas con la pasión que identifica a nuestra orquesta. Fue sencillamente como viajar al futuro y por una hora creer que cuando se quiere y se trabaja con tesón, todo lo que queremos se puede, todo lo que imaginas se hace realidad.

Aquí les dejo unas imágenes de ese palacio escondido de la música venezolana, y una invitación para que una de estas tardes, un viernes o un sábado, se den el placer de constatar que ya somos mejores de lo que nosotros mismos podemos percibir.

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Hasta el próximo post!!!

De regreso …

Luego de una pausa necesaria, varias reflexiones, unos cuantos libros y otras cosas más estoy de vuelta por aquí en mi blog con la idea firme de seguir compartiendo mis ideas, pensamientos y vivencias a través de esta ventana al mundo.

Estoy decidido a contar mucho más y compartir eso que me hace vivir !!!

Que fino !!!

 

 

Miradas urbanas

Me encanta ir al cine con Chamina, es una de esas cosas que hacemos para alimentar el alma permitiéndonos viajar, comer, disfrutar e imaginar nuestras vidas a través de esos personajes que iluminan la gran pantalla con sus actuaciones.

Es aquí donde confieso mi pasión  por los sound tracks, los colecciono y guardo con mucho recelo en mi iPod nano convertido ahora en reloj gracias a mi amada Chami.

Esta vez vimos “Extremely Loud and Incredibly Close” una adaptación filmográfica  del libro del mismo nombre escrito por Jonathan Safran Foer. La película es narrada por Oskar Schell, un niño de 9 años quien luego de conseguir una llave en un envase de cerámica propiedad de su padre, buscara por toda la ciudad de Nueva York información sobre su origen.

La película transcurre antes, durante y después de los sucesos del 11 de Septiembre de 2001 y verdaderamente me llegó directo a la fibra más sensible. Claro que ahora podrían pensar que regresé al blog a contarles una película, pues la verdad es que no, ni de casualidad les contaré lo que sucede, háganse un regalo, vayan a verla y luego compártanme sus experiencias.

Lo que sí les contaré es a donde me transportó esta película, y es que fue sencillo recordar la mejor vista posible del cerro el “Ávila” desde mi ciudad natal Caracas. Por favor cuando tenga un chance, vayan solos o acompañados, pero no dejen de ir al siguiente lugar en el Parque del Este, ahora llamado Parque Francisco de Miranda ubicado frente la estación del metro identificada con el mismo nombre. Se van a llegar caminando hasta donde estaba anteriormente instalada la réplica del barco de Cristóbal Colón y una vez allí, tómense unos minutos, volteen hacia el norte de la ciudad y desde allí verán una de las más hermosas imágenes posibles de nuestro imponente cerro “El Ávila”, majestuoso y en su máximo esplendor. Estoy seguro que la naturaleza les dará una mano y les regalará un hermoso día de cielo despejado para que lo vean como en la foto que les comparto a continuación:

El cerro el Avila visto desde el Parque del Este, Caracas, Venezuela

El cerro el Avila visto desde el Parque del Este, Caracas, Venezuela

Esta fue una de las imágines que evocó esta publicación. Una muestra del impresionante “Central Park” de la ciudad de nueva york.

Extremely loud & incredibly close

Hasta prontico y seguimos nitanteando.